Ubicado en el corazón de La Cumbre, Casa Toledo es mucho más que un hotel boutique: es una experiencia que conecta pasado y presente. Esta casona de estilo andaluz, concebida en 1920 por el arquitecto francés León Dourge, a pedido de María Unzué de Alvear, conserva intacta su esencia original—tejas musleras, arcos, balcones volados, rejas ornamentadas, aberturas, mayólicas, piedra en sus paredes- que narran una historia centenaria.
La restauración fue pensada como un homenaje al patrimonio arquitectónico de la región. Cada detalle fue cuidadosamente preservado y resignificado, para ofrecer una estadía que combina el encanto de una casa familiar con el confort de la hotelería contemporánea. El resultado: un refugio cálido y exclusivo, donde el diseño dialoga con la historia y cada espacio invita a quedarse, sentir y descubrir.
Casa Toledo no sólo revive su legado, sino que lo proyecta hacia el futuro.
Bienvenidos a un lugar donde el tiempo se detiene para que cada huésped lo viva a su manera.
Cada rincón de Casa Toledo cobra vida gracias al compromiso, la sensibilidad y el cuidado de quienes lo habitan y lo hacen posible día a día. Este proyecto no sería lo que es sin el equipo que lo sostiene con alma y dedicación.
